Entre todas las devociones que hay dedicadas a la Virgen María, el rezo del Rosario es la que más identifica y une a los católicos. Es una magnífica oración que nos encamina a vivir los misterios del Evangelio, a recordar y meditar en los momentos más significativos del Salvador. El Rosario es una oración evangélica, que necesita de la meditación; nos enseña que, con Cristo, a través del gozo y el dolor se consigue la gloria.
Observamos el dramatizado de los misterios luminosos.
1. EL BAUSTISMO DE NUESTRO SEÑOR JESUS EN EL RIO JORDAN
2. LA AUTOREVELACION DE NUESTRO SEÑOR JESUS EN LAS BODAS DE CANÁ
3. EL ANUNCIO DEL REINO DE LOS CIELOS INVITANDO A LA CONVERSION.
4. LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUS EN EL MONTE TABOR.
5. LA INSTITUCION DE LA EUCARISTIA.
El Rosario consta de varios elementos:
La contemplación: al recordar cada misterio del Rosario en los que recorremos los momentos más importantes del Evangelio, meditamos con María los misterios de la Vida de Jesús.
El Padre Nuestro: la oración cristiana por excelencia, enseñada por Jesús; es de fundamental valor para todo cristiano.
El Ave María: oración compuesta por el saludo del ángel a la Virgen y el anuncio de su maternidad; la alabanza de santa Isabel al recibir la visita de María y la súplica de la Iglesia por su intercesión.
El Gloria: es la glorificación a Dios, Uno y Trino.
Observamos el dramatizado de los misterios luminosos.
1. EL BAUSTISMO DE NUESTRO SEÑOR JESUS EN EL RIO JORDAN
2. LA AUTOREVELACION DE NUESTRO SEÑOR JESUS EN LAS BODAS DE CANÁ
3. EL ANUNCIO DEL REINO DE LOS CIELOS INVITANDO A LA CONVERSION.
4. LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUS EN EL MONTE TABOR.
5. LA INSTITUCION DE LA EUCARISTIA.
El Rosario consta de varios elementos:
La contemplación: al recordar cada misterio del Rosario en los que recorremos los momentos más importantes del Evangelio, meditamos con María los misterios de la Vida de Jesús.
El Padre Nuestro: la oración cristiana por excelencia, enseñada por Jesús; es de fundamental valor para todo cristiano.
El Ave María: oración compuesta por el saludo del ángel a la Virgen y el anuncio de su maternidad; la alabanza de santa Isabel al recibir la visita de María y la súplica de la Iglesia por su intercesión.
El Gloria: es la glorificación a Dios, Uno y Trino.